jueves, 17 de septiembre de 2015

Sóplame

«Hay algo en la personalidad humana que se resiente a las cosas claras, e inversamente, algo que atrae a los rompecabezas, a los enigmas y a las alegorías». (Stanley Kubrick)

Coger la brocha y pintarlo todo de azul
Si preguntas por nombres diré azul
Si preguntas por el cielo diré que es azul
Si preguntas más allá de los sentimientos
Diré que todos, todos, eran de color azul.
Y entonces el viento parará aburrido
La lluvia no querrá caer
Y el cielo seguirá azul,
De ese azul que no cambia, que se deja ver.
Y ni llegarán nubes, ni nacerán luceros
Todo será fácil, todo será eterno
Y los deseos serán concedidos
Y después, poco después,
los deseos vagarán sin camino.
Sóplame
Sóplame la comisura de los labios
Sóplame detrás de las orejas
Sóplame los hastiados azules
Déjame que no comprenda tus labios
Déjame que invente tus manos
Déjame hablar sin sentido
Inventarlos
Rechazarlos
Desarmarlos
Y reescribirlos para amarlos otra vez
Esta vez diferentes, esta vez más reales que cuando los toqué por primera o centésima vez.
Y el mar se irá
Se llevará los azules
Y tú dirás que es verde
Y yo sonreiré viendo celestes y turquesas
Y esos reflejos que cambian de color según de donde los mires
Esos reflejos que son malvas…
y también grises.

viernes, 28 de agosto de 2015

Rompe el aire por la mitad

Ajustó las manos todo lo que pudo, sabiendo que nunca podrían amoldarse de forma perfecta a ese cilindro de goma, pero le daba de sobra para agarrarse a aquellas cuestas. Por ellas corría el viento, corría la luz, bajaba el sol, corrían los carros. Él llevaba su ofrenda: música, livianas piernas y el incontrolable deseo de que la carretera nunca acabase. Rompe el aire por la mitad De resultado dos vientos Uno limpia y deja paz Otro solo corre Solo aliento Rompe el aire por la mitad De resultado dos vientos Por el centro solo música Solo adioses Nadie vuelve, nada eterno Se pierde su estela en un gran póster de naturaleza huyendo Se pierde infinita su figura sobre dos ruedas ¿quién sabrá a donde llega? Respira hasta el fondo Entrecortandose por la fuerza del viento Siempre tuvo miedo de ensanchar demasiado Pero no sabía que por mucho que el viento limitase su figura Por mucho que corriese Por más que lo evitase Nunca sería demasiado grande... Era ese maldito mundo Que se le quedó pequeño. Rompe el aire por la mitad De resultado dos vientos Por un lado tan de allí Por el otro, vaporoso, alegórico, insaciable e inmaterial Sin duda, hijo del viento

domingo, 9 de agosto de 2015

Remolinos, esencia y cambio. Puro cambio.

El huracán no te arrastró,
el remolino de tantas palabras, voces altas, hojas, flechas, brechas,
no te arrastró.

Flotaste con calma en aguas revueltas,
hundiste raíces y algo afloró.

Vi que el agua y la tierra caló tus huesos,
que sus risas calmaron tus nudos, que nuestros remolinos volaron tus importancias.

Pero en un manejo perfecto de tus pasos,
en un equilibrio armónico entre tus brazos,
ensanchaste tu alma sin faltar a tu esencia.

Marie Las Baguettes: vuela libre, sueña lindo;
pocas veces podemos despertar añorando un ayer tan diferente,
pocas veces la realidad tuvo el cielo tan rosa y el horizonte tan verde;

la realidad tan sueño, el sueño tan asentador y tú, tú agua que fluye y puro cambio.


GRITA UN MONO,
VENDE UN CHURRO,
CHUPA UN BOLO,
HACE UNA BECA,
MEZCLA QUESO Y TOMATE,
TRAGO DE CRISTAL.
UN GATO CUADRADO DE COLORES,
CORREN LOS NIÑOS EN LA 30, 
PRENDE UNA COMPU PERO NO SABE LA RESPUESTA.
COME FRUTA,
BAJA A LA REFRI,
LLORA UN BEBÉ PIRATA.
CHONE, MINDO, OTAVALO, MONTAÑITA, QUITO.
SALE LA LUNA, SE PRENDEN LAS LUCES DE COLORES DENTRO DE UNA BUSETA Y BAILA. BAILA, BAILA, BAILA. 
NUNCA DEJES DE BAILAR.

Llenar el mundo de metáforas

A veces me pregunto si realmente somos especiales. Me preguntó por qué ahora todo el mundo presume de loco o imperfecto. Me pregunto qué es ser loco o imperfecto, qué es ser cuerdo o qué ven en alguien cuando dicen que es la persona perfecta. Me pregunto si cualquiera se podría enamorar de cualquiera si pasásemos el tiempo necesario para acostumbrarnos y tuviéramos el corazón predispuesto. Me pregunto qué es ser una buena persona. Me pregunto quién se salvaría de cometer al menos un acto deplorable en su vida.
Todos podemos asumir muchos roles. Podemos gritar en medio de la calle y podemos acertar con palabras en cierto momento, con cierta persona. Pero nuestras ideas, nuestras invenciones, ser capaces de relatar desde diferentes focos: para mí eso nos hace especiales. Ser capaces de licuar lo que absorbimos y reinventar al mundo con hipótesis, con metáforas, crear nuevas palabras. El mundo no gira diciéndote loco, el mundo gira si eres capaz de saltar cuando llega el momento de volar.
Me gusta mirar a mí alrededor e imaginar dentro de cada persona pequeños grandes mundos, pensar que a cada momento puedo encontrar algo especial en los ojos de una persona con la que me choqué, o en una pequeña e inusitada conversación. Otras veces cierro los ojos y me convierto es un minúsculo puntito. Me coloco en un lugar de la Tierra y alejo mi foco tan arriba tan arriba… que ya ni me distingo, ni me veo, ni me siento. Y desde tan lejos todo es muy homogéneo…o muy extraordinario…o muy homogéneo…o muy extraordinario…


CREER hasta volverte loca

Lo bonito de creer ciegamente en algo, es que se convierte en tu verdad hasta el punto de volverte loco. Es mejor tener una convicción firme desde el alma que no creer en nada. La locura te hace arañar la realidad con más ganas que si vivieras en ella, por eso de que cuando uno se acostumbra a vivir con lo que ve, con lo que toca, la vida pierde sentido y fuerza, los pensamientos se vuelven vagos y las historias opacas. Cuando uno se mueve siempre entre límites, entre lo inconstante, lo superfluo, lo dudoso, lo oscuro, las vivencias son más presentes e intensas. Nunca recordarás el árbol por respirar su aire o comer sus frutos, recordarás aquel árbol que fue tu madre, te cuidó y te contó su historia. No recordarás ese libro que leíste porque tenía personajes estupendos, recordarás que fue escrito para ti, y sus personajes compartirán sensaciones y espacios junto contigo. No recordarás aquellas palabras que te dijeron, viajarán contigo si consigues ver que el mundo te las repite con señales en tu recorrido.

El mundo da vueltas constantemente. El tiempo, los lugares, los recuerdos y los destinos se doblan y solapan. Los signos se escriben con viento, tierra y en las intenciones de otras personas. Puedes elegir el mundo tan cuál lo pintan...o garabatearlo hasta volverte loca.


viernes, 24 de julio de 2015

Lo arrojaría todo.



Cogería toda su puta ropa y la arrojaría por la ventana. Arrojaría sus películas y sus fotografías. Arrojaría sus banderas y sus gafas. Arrojaría sus historias y sus carcajadas. Arrojaría sus pupilas dilatadas y sus interminables caladas. Arrojaría sus ralladas, sus miradas cuando me mira y cuando me esquiva. Arrojaría sus diferencias, sus rarezas y sus locuras. Arrojaría por la ventana su forma de reírse de la vida, arrojaría esos límites que se pone y que están casi borrados ya en el asfalto. Arrojaría por la puta ventana las veces que giró la cara, las veces que vino, las veces que se fue y regresó, las veces que miraba a otro lado pero seguía mi conversación.
Abriría la puta ventana y lo arrojaría todo a la calle, con el mundo diluviando y las aceras caudalosamente regadas, con el ambiente abotargado de un apolvorado bochorno y un enfangado marrón. Te juro que lo arrojaría todo, lo arrojaría todo si tuviese todo eso dentro de mi casa…si alguna vez hubiera entrado…lo arrojaría todo si alguna vez hubiera compartido todo esto conmigo. Pero nunca lo hizo. Y ahora sé que no puedo tirar nada fuera. Que mis brazos quieren arrojar cosas que nunca tocaron, que nunca fueron suyas. Que mi mente quiere pensar que pasó con todo aquello. Pero no paso nada… y ahora solo me queda alejarme con la escusa de que todo cayó con esa melena...


miércoles, 15 de julio de 2015

Fronteras. Soplo el viento.

Soplo las fronteras
Y me fundo con el viento,
Ya no sé de donde soy,
Pero mis palabras corren libres sin cemento.

Soplo las fronteras
Y me fundo con el viento,
Ya no sé de donde soy,
Solo un pajarillo hambriento.

Soplo las fronteras
Y me fundo con el viento,
Ya no sé de donde soy
Solo que el mañana me dará un nuevo intento.

Soplo las fronteras
Y me fundo con el viento
Ya no sé de donde soy

Pero nunca olvido de dónde vengo.

martes, 14 de julio de 2015

El mundo gira: homenaje a una firme pisada.

Dicen que la vida gira, gira y gira y no para para nadie. No espera a que pienses la opción correcta. No espera a que todo esté resuelto para que puedas coger impulso otra vez. La vida gira arrastrando tristezas y amargos momentos. Errores, decisiones precipitadas y también en caliente. Cuestiones sin resolver que nublan tu mente. La vida gira y es difícil deshacer recuerdos. La vida gira y siguen pesando las ausencias. Todo se desenvuelve con un amargor nostálgico, con un empalagoso poso que dejó un mal remordimiento.

Hasta el día que dices basta. Hasta el día que asomas la cabeza y el abismo es tu mejor visión. Hasta el día que decides partir.

Dio la noticia uno por uno, a cada uno que le importaba. Hizo las maletas, viendo cuántas cosas le quedarían atrás, cuántas cosas que se negó a tirar y ahora ya no tenían sitio en su maleta. Jamás la tendrían ya. Antes de tomar la decisión todo parecía muy sólido para dejarlo atrás. Todo tan sólido y ese futuro tan incierto… El piso temblaba solo con pensar en el día que tendría que partir… pero una vez que tomó la decisión, sus piernas se armaron firmes y decididas hacia ese nuevo mañana. Ese mañana que no se parecería a ningún otro.

En el andén suspiró sus últimos adiós, sus infinitos te quiero. Miró a esas caras que nunca se tomó el tiempo de memorizar porque las veía tan a diario que dedicarlas ese tiempo nunca pareció necesario. Las miró pensando que el tiempo pasaría despacio o deprisa, pero pasaría, y la próxima vez sería nunca, dentro de tantísimo o posiblemente mañana. No se decide la velocidad en la que navega el tiempo.

Se encaminó hacia ese tren, hacia su propio tren. Subió el escalón con una tristeza arraigada, con una alegría contenida, estirando una cuerda que no le dejaba volar tranquila. Y en el último impulso, con ese último paso desde el piso hacia el primer escalón del tren, sembró algo. Sembró el coraje en esas miradas, sembró la inquietud, la duda, la incertidumbre. Sembró novedad y miedo. Sembró caos y esperanzas.


Partió ilusionada y temerosa. Pero partió. Y en ese instante, el mundo paró por una fracción insignificante de tiempo. Se paró para coger impulso, porque él sí puede hacerlo. El mundo no para por ninguno de nosotros, pero se toma estos minúsculos lapsos de tiempo para agarrar la energía que produce una decisión arriesgada, una monotonía rasgada, un paso firme en el suelo bajo un tren, y le concede ese pequeño homenaje. Se detiene. Y a partir de ese momento la vida ya no es lo que era, lo que fue. El mundo se paró y la vida ya es otra cosa.

viernes, 26 de junio de 2015

Libertina

Libertad excesiva
Hambre canina
Te mantienes firme tras la red
Que tejes y ves
Protestas y sacas la mano
Porque no está mal si los demás no lo ven
Tira la tina
Abre caminos
Suda obscena
Recita pericias
Fuera cadenas
Fuera obligaciones
No les haré más la cena
Lee tu cuerpo
Traduce tu mente
No digas no sino es tu respuesta
Baja la trenca
Siéntate cerca
Desprende calor sin sentir vergüenza
Mira a los ojos y di:


Estas son mis reglas


martes, 16 de junio de 2015

Briznas libres

No existen las casualidades. Veo continuamente los guiños que me brinda el mundo, este mundo chistoso y loco se ríe desvelándome secretos. A veces el hombre de la radio dice la palabra exacta en la que estaba pensando.Pero hay historias que van más allá.
Viajaba en un autobús sin tener clara la dirección, ni si llegaría a dónde pretendía llegar. Por la ventana vi el mar, gaviotas y nuevos barcos mostrando su limpio esqueleto de madera. El paisaje de repente cambió, y en contraste con el verde y frondoso escenario que me brindaban casi siempre las ventanillas de Ecuador, apareció una seca extensión de árboles pelados de tronco verde. Árboles verdes. Verdes. Pensé en los millones de árboles que pintaron y pintan los niños de todo el mundo con tronco marrón. Y yo ya solo quería pintar todos mis árboles de color verde. Me fijé en cada uno de los que me daba tiempo a enfocar. Muchos de ellos se erguían robustos con forma de mujer. Eran absolutamente maravillosos. Yo ya solo podía pensar en pintar esos abombados árboles con firmes brazos y senos verdes de mujer.

Sabía que tenía que pintarlos, pero no lograba descifrar las frases que se escondían dentro de aquellos árboles. Sabía que su excepcionalidad tenía una historia que yo quería encontrar. Cuando por fin encontré el momento y los colores, lo dibujé. Dibujé ese árbol tan verde como el reflejo que había dejado en mi mente. Un pringoso y brillante verde árbol. Pero allí no llegaron sus palabras. Tenía el árbol, pero no lograba plasmar su esencia.
Y entonces ella me lo dijo. Fue tan sencilla en sus palabras que todo quedó claro. No era un dibujo lo que yo buscaba, ella lo sabía. En un simple dibujo no captaría el alma de su verdad, porque con el dibujo yo debía pintar su leyenda. Era un dibujo leyenda.
Ella sabía antes que yo la historia que encontraría. Sin haber visto el árbol, sin haberlo sentido…pero yo sé que lo vio y lo sintió, porque a veces soñamos lo mismo, aunque no nos lo hayamos contado…

Hubo una vez una india rubia. Una india con una larguísima cabellera dorada que recogía en una trenza. Ella no nació india, pero nació tan libre que solo encontró el camino que pisaría decidida siendo india. Y es que, además, ya había sido india una vez. Y esa vez sí que nació india. La india de tez blanca y dorada trenza creció entre árboles y agua. Paseaba entre aquellos árboles preguntándose por sus propios colores. Rozaba con sus manos las cortezas marrones pensando en cientos de colores. Pasaba sus manos por todos, por cada uno de ellos mientras su mente jugaba con ceras de colores. Sus dedos se impregnaban de natura y, cuando los frotaba entre ellos, al suelo caían briznas de color verde. Y aquí llega el guiño. Cuando la hermana de la india de su siguiente vida cayó en aquel lugar remoto del mundo, los vio. Vio esos verdes árboles y al instante supo que escondían algo para ella. Aquellos árboles solo pudieron haber salido de aquellas briznas libres, aquellas briznas que una mujer pensando en colores repartió como semillas.

domingo, 14 de junio de 2015

tu luz, tu verdad, tu esencia

tantas palabras, tantas acciones...al final solo queda de nosotros esa luz tan particular que por alguna causa ajena a nuestras pretensiones, a nuestros deseos, puede alumbrar por dentro a otra persona. Y solo en esa ocasión, solo si ocurre esa conexión entre la otra persona y tú, quedará para siempre el tenue y eterno calor de esa peculiar bombilla ya apagada. No recordará todas vuestras conversaciones, ni los consejos, ni las palabras que le confesaste con tanto amor...no se acordará la ocasión exacta en la que le extendiste la mano, la prisa que te diste por pasear esa tarde a su lado, o esa vez que tu ausencia le causó dolor. Pero cuando piense en ti, algo más grande que las palabras y las acciones, algo más profundo, más puro, brotará de nuevo desde sus recuerdos a su presente, sintiéndote de nuevo cerca, de nuevo sentirá esa suave seda que acarició cada momento que pasasteis juntos. Y para siempre podrá recurrir a tu recuerdo cuando se quiera sentir feliz. Qué gran regalo. Qué felicidad que lo que queda siempre se parezca tan poco a lo real y tanto a una superflua verdad tan mágica.



Locos. Pisadas enlodadas.

"Los locos abren caminos que más tarde seguirán los sabios, dice Carlo Dossi. Lo que antes era inmoral o repugnante se hace luego todo lo contrario."

Lo bueno y lo malo no son más que miradas llenas de prejuicios. Deberíamos de sincerarnos con nosotros mismos; la mayoría de cosas que hacemos son por miedo a hacer las que realmente queremos hacer. Y la mayoría de las cosas que hacemos nos mantienen en la inmutable línea de lo correcto, de lo sensato.
Locos y cuerdos ríen y lloran, pero creo que los locos ríen más alto y lloran más lágrimas. Bailan y se ensucian más veces. Cantan cuando nadie lo espera. Llegan a casa los últimos, pero llegan los primeros a donde quieren llegar. Cometen más errores y reciben las peores miradas. Pero son los que más se sonríen por dentro. Las líneas de lo inmoral y repugnante no están trazadas por sociedades, culturas, religiones ni otras normas o metas ajenas. Trazan sus propios círculos y se regocijan sacando el pie fuera de vez en cuando. Sus propios círculos, cuadrados o espirales. Jamás resuelven en línea recta. La vida les da posibilidades, no expectativas. Ellos miran con colores, sienten con ardores y dejan marcas enlodadas con cada una de sus pisadas.

domingo, 17 de mayo de 2015

Besos.Colores. Lluvia.

Quizás temes que de entre todos los besos, el suyo se convierta en colores.

Quizás te acostumbraste demasiado a los besos en blanco y negro bajo la lluvia.


sábado, 25 de abril de 2015

“Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes”

"- Puedes preguntarme cualquier cosa.
- ¿Cualquier cosa?
- ¿Qué es eso de ahí?
- Un árbol.
- Sí.
- Y autos. Otro edificio como éste.
- Correcto.
- Gente como nosotros en el edificio. La mitad cree que las cosas no funcionarán. La otra mitad cree en la magia. Hay una guerra entre ellos."
Hay que decidirse.
Puedes creer que todo va a salir mal, porque lo va a hacer. Todo acaba, todo se entristece, todo cambia, todo cae, todo falla, todo tiene puntos débiles, todo acaba siendo lo que no pensabas que fuese. Todo es así. Pero solo es un punto de vista.
Puedes creer en la magia. Cada día volvemos a nacer, en un día triste siempre se te puede escapar una sonrisa, todo crece, todo puede resurgir con nuevos vientos, todos tenemos algo especial, todo te puede acabar sorprendiendo. Todo es así. Pero solo es un punto de vista.
Existe un remolino dentro de cada uno de nosotros. Un remolino de fuerza que engulle todas nuestras marrones hojas. Es nuestro remolino. Puedes meter en él toda la mierda, tirarte de cabeza. Si te quedas quieto y no haces ningún esfuerzo, toda la mierda dará vueltas y vueltas alrededor de tu cabeza. Infinitas vueltas en un remolino en el que, no sabes por qué, ya no querrás escapar. Pero recuerda, es tu remolino: con un impulso desde la consciente certeza de que es tuyo, puedes dejarte impulsar hacia arriba, y la magia por la que apostaste en creer te dará mil opciones para pintar nuevas estrellas. Es cuestión de magia. O de lentes. O de remolinos. O de impulsos. Es cuestión de ti. Cuando decidas salir, recuerda que puedes hacer magia con lo que tienes, o puedes utilizarla para trazar nuevos caminos. Invócate bajo tus propias estrellas en un hermoso camino.
“Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes”, en un mundo lleno de estrellas…y magia.

Querer gritar


martes, 21 de abril de 2015

Vivir ensucia. Lodo, sudor y quiebros.





Hundo mis manos en lodo
No quiero guantes
Me impregno de esa tierra húmeda que ennegrece mis uñas
Que enfría mi piel
Que presiona mis dedos
Construyo con mis manos cada ladrillo que edificará mi vida
Y todo mi esfuerzo queda bautizado con sudor
Mi sudor que brilla grasiento y huele a sudor
Ese sudor que tu repeles pero que enorgullece mi hazaña
Tú odias mi sucio sudor
Yo aborrezco las frescas aguas químicas con que empalagas tu cuerpo
Que ya no huele a cuerpo
Eres plástico artificial
Yo manantial de trabajo que brota y me une a la humanidad
Odio las palabras vulgares, insulsas, formales
Me gustan tus susurros obscenos
Que me ruborizan, excitan
Que me saben a mar
Me gusta cuando tus palabras
No hablan del mundo real
Que hablan de sueños, de hechizos, de magias
Palabras que me aceleran, que me brotan por dentro, me surgen
Amo las palabras que intoxican
Inventadas para tu verdad
Que me hacen sentir que no eres de aquí, y me llevarías allá
Amo el mundo sin retoques, sin filtros
Y me gusta ver en mí sus reflejos
En un día sin jabón y sin peine
En una noche de brujas
En la que bebes y temes
Bailas y rozas
Huyes y vuelves
Bailo para honrar a la noche
Que te absorbe en lagunas y confusiones
Hablo para que cada palabra te resuene y te quiebre
Sudo para que cada ladrillo huela a mí, y a verde