jueves, 11 de diciembre de 2014

Mis silencios

Solo puedo entregarte mis silencios
Es demasiado pronto para hablar
Solo mis silencios te acogerán o te echaran cuando llegues
Cuando te vayas
Solo mis silencios podrán dejarte huella o disolverse en tu cajón de los olvidos
Solo mis silencios son sinceros
Espero que sepas leer entre suspiros, entre miradas
Espero que tengas paciencia oyendo nada
Espero que oigas las palabras que nunca te dije
Espero que sean suficientes, espero que quieras entenderlos
Solos entre silencios mediremos las distancias

Solo mis silencios serán todo, o serán nada

miércoles, 13 de agosto de 2014

Mi árbol


Aún así

Ya, yo tampoco me lo creo. Y por eso el sentimiento de que algo pasa es más fuerte, por el “aun así”. Hay cosas que pasan porque tienen que pasar cosas, porque el tiempo tira, las personas nos cruzamos, las cosas nos van cayendo,… Miles de cosas que pasan porque tienen que pasar cosas. Pero cuando algo no cuadra, cuando algo pasa “aun así”, cuando todo decía que no y aún así sale hacia delante… entonces la cosa tiene más fuerza, menos sentido eso sí, pero mucha fuerza.

Cambios

A veces todo esta como tiene que estar, como tú lo hubieras elegido, y solo deseas que todo cambie. A veces se producen cambios tan grandes en un instante que deseas que todo vuelva a estar como antes, aunque detestaras ese antes. Y lo que esta claro es que la vida es cambio, que no existe en ella freno de mano, y que solo somos dueños de ese instante que pasó, y después solo hay dos respuestas: lo hicimos o no lo hicimos

sábado, 25 de enero de 2014

Tristeza de asfalto

Sentado en un banco las palomas se acercaban a comer las migas que le echaba. Suena “Living las Vegas” de Elvis. Sopla el viento en las ramas lloradoras y las faldas voladoras. Su dirección le empuja a mirar a la izquierda, hacia arriba ve la punta de los rascacielos.


Subo la cabeza. Solo veo asfalto y tristeza, tristeza de asfalto. Cojo un aire que no me alivia la mala bocanada y me vuelvo a sumergir en las páginas de palomas, música, sauces, paseos y altos sueños. Sueños a veces voladores y a veces lloradores. Sueños de palomas que son absorbidas por asfalto, por la tristeza de asfalto.

martes, 7 de enero de 2014

Cuando te pica un ojo hasta que te deja de picar

Una fuerza le empujaba desde dentro. Hasta le picaba un ojo. Algo tenía que salir, pero no sabía qué. Ni cómo. Se cogió una cerveza. Y quiso ser feliz. Música, cerveza, ideas y ganas de actuar. Eran sus mejores armas. Con eso se sostenía. Cuando lograba sostenerse. Todo parecía a punto de ser feliz. Todo parecía a punto de empezar, a punto de explotar. Y ella miraba fijamente de frente. Lo más preparada posible. Y esperó. Le dio un trago a su cerveza. Y se rascó un ojo. Sabía que todo estaba ahí, esperándola. Y no quería hacerse esperar. Estaba a punto. A punto. Y esperando, se acabó su cerveza. Y lo que quería salir se amansó. Y hasta le dejó de picar el ojo. Todo había acabado. Y ni tan siquiera había empezado. Y se quedó sentada. Y se rascó el ojo en recuerdo de ese momento. Pero nada, allí no le picaba nada.