Viaje hacia lo que soy
Lo que parece es lo que es, lo que fue y será es lo que es ahora, todo te
parece poco, y mucho te parece nada. Es decir, que todo es poco y nada, o que
nada es todo y mucho. Porque es lo que será y no le gusta, pero también adora
lo que quiere ser y le llena de orgullo.
Las palabras se las lleva el viento, pero éste las ha vuelto a traer y
se han convertido en verdades que forman parte de sí misma. Ya nunca será lo
que hubiese sido, sino que será lo que siempre quiso ser, aunque nunca quiso
ser lo mismo, su querer siempre fue cambiando. Pero en este momento lo es todo,
y eso es mucho… se mira al espejo y no reconoce esa cara. Es su cara que cree
que no es la suya. Mira su nariz. Su forma le es ajena, no le dice nada. Su
pelo, su boca, esos pelos que le crecen en el labio superior… Parece que todo
ha cambiado. Pero no se acuerda de cómo era antes, pero está segura de que no
era así. Se mira a los ojos, que son supuestamente suyos y cree tener un
recuerdo casi idéntico pero con otros ojos, que eran los suyos, pero no eran
esos. Examina su color, su brillo, quiere mirar qué hay dentro, y le parece que
ve algo, pero solo transmiten tristeza. Le encanta examinar las cosas buscando
pistas que le lleven a una conclusión. Una sola, la verdadera. Pero en el fondo
sabe que no existe una respuesta verdadera y que todo lo que hay, está ahí,
mirándola desde el espejo.
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