Viaje hacia los conceptos

Flotaba sobre miles de significados que se desfiguraban y se perfilaban como una ola que llega a la arena: sube, sube, sube, sin que sepas hasta donde va a llegar, marca una línea irrepetible y perfectamente imperfecta que parece quedará gravada, aguanta lo que dura media respiración, y baja, baja, baja lo que dura una previsible sorpresa. Así define los conceptos, tan imprecisos, tan innecesarios, tan bellos cuando fluctúan y se desfiguran sus líneas al rozarse unos con otros. Se amontonan como pequeños pegotes de pintura, separados, respetando la pureza de sus colores hasta que la paleta se inclina cual cabeza confusa y rápidas gotas abandonan su forma y caen armónicamente sobre otros colores, chocando de una forma violenta, como si éstos rechazasen el acercamiento, hasta que el temperamento de ambas ceden a las leyes de la naturaleza, dejando atrás su primera impresión y dejándose llevar a la inevitable mezcla que debilita sus límites y les empuja a formar parte de un todo más grande que ellos mismos…cae la mente arrastrada por el cuerpo, y mira los límites reales que la envuelven: una casa, los sonidos reales que invaden su cabeza: un teléfono, una protesta, una conversación absurda, obligaciones: una formalidad de comida que debe tomar sin hambre, un recuerdo que le produce malestar, una cita que ha ido dejando pasar y que debe realizar,… ¿Por qué aquí todo es lo que parece? 

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