sábado, 25 de abril de 2015

“Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes”

"- Puedes preguntarme cualquier cosa.
- ¿Cualquier cosa?
- ¿Qué es eso de ahí?
- Un árbol.
- Sí.
- Y autos. Otro edificio como éste.
- Correcto.
- Gente como nosotros en el edificio. La mitad cree que las cosas no funcionarán. La otra mitad cree en la magia. Hay una guerra entre ellos."
Hay que decidirse.
Puedes creer que todo va a salir mal, porque lo va a hacer. Todo acaba, todo se entristece, todo cambia, todo cae, todo falla, todo tiene puntos débiles, todo acaba siendo lo que no pensabas que fuese. Todo es así. Pero solo es un punto de vista.
Puedes creer en la magia. Cada día volvemos a nacer, en un día triste siempre se te puede escapar una sonrisa, todo crece, todo puede resurgir con nuevos vientos, todos tenemos algo especial, todo te puede acabar sorprendiendo. Todo es así. Pero solo es un punto de vista.
Existe un remolino dentro de cada uno de nosotros. Un remolino de fuerza que engulle todas nuestras marrones hojas. Es nuestro remolino. Puedes meter en él toda la mierda, tirarte de cabeza. Si te quedas quieto y no haces ningún esfuerzo, toda la mierda dará vueltas y vueltas alrededor de tu cabeza. Infinitas vueltas en un remolino en el que, no sabes por qué, ya no querrás escapar. Pero recuerda, es tu remolino: con un impulso desde la consciente certeza de que es tuyo, puedes dejarte impulsar hacia arriba, y la magia por la que apostaste en creer te dará mil opciones para pintar nuevas estrellas. Es cuestión de magia. O de lentes. O de remolinos. O de impulsos. Es cuestión de ti. Cuando decidas salir, recuerda que puedes hacer magia con lo que tienes, o puedes utilizarla para trazar nuevos caminos. Invócate bajo tus propias estrellas en un hermoso camino.
“Somos demasiado jóvenes para estar tan tristes”, en un mundo lleno de estrellas…y magia.

Querer gritar


martes, 21 de abril de 2015

Vivir ensucia. Lodo, sudor y quiebros.





Hundo mis manos en lodo
No quiero guantes
Me impregno de esa tierra húmeda que ennegrece mis uñas
Que enfría mi piel
Que presiona mis dedos
Construyo con mis manos cada ladrillo que edificará mi vida
Y todo mi esfuerzo queda bautizado con sudor
Mi sudor que brilla grasiento y huele a sudor
Ese sudor que tu repeles pero que enorgullece mi hazaña
Tú odias mi sucio sudor
Yo aborrezco las frescas aguas químicas con que empalagas tu cuerpo
Que ya no huele a cuerpo
Eres plástico artificial
Yo manantial de trabajo que brota y me une a la humanidad
Odio las palabras vulgares, insulsas, formales
Me gustan tus susurros obscenos
Que me ruborizan, excitan
Que me saben a mar
Me gusta cuando tus palabras
No hablan del mundo real
Que hablan de sueños, de hechizos, de magias
Palabras que me aceleran, que me brotan por dentro, me surgen
Amo las palabras que intoxican
Inventadas para tu verdad
Que me hacen sentir que no eres de aquí, y me llevarías allá
Amo el mundo sin retoques, sin filtros
Y me gusta ver en mí sus reflejos
En un día sin jabón y sin peine
En una noche de brujas
En la que bebes y temes
Bailas y rozas
Huyes y vuelves
Bailo para honrar a la noche
Que te absorbe en lagunas y confusiones
Hablo para que cada palabra te resuene y te quiebre
Sudo para que cada ladrillo huela a mí, y a verde

sábado, 11 de abril de 2015

Ser una misma





Ser una misma...sin pretensiones, sin juzgarse ni ser juzgado, sin presiones sociales, sin superficialidades ni apariencias, sin modas ni cánones, sin expectativas de terceros, sin suspensos ni aprobados, sin etiquetas, sin estereotipos, sin roles marcados o impuestos...
O siendo consciente de todo ello y valorar por uno mismo lo que quiero quedarme y lo que quiero descartar, sabiendo que no existen características fuertes o débiles, gente simple o compleja, personas buenas y malas, raras o normales, perfectas o imperfectas. Existen millones de subjetivos ojos que nos miran a cada uno de nosotros y a cada mirada que nos echan, una imagen le devolvemos. No podemos controlar como filtra cada mirada la imagen que recoge, solo podemos intentar sentirnos a gusto con la que nos devuelve el espejo. Ser fieles a nuestra esencia, tener la mente abierta, el corazón predispuesto y ser valientes para afrontar el cambio, tanto interno como externo. No tener miedo a ser lo más parecida a una misma que conscientemente te dejes ser.



viernes, 10 de abril de 2015

Los niños de las Guayabas

Nadie se merece una infancia incierta,
ellos son polvo de estrellas,
se mantienen firmes, cruzan solos las calles sin mirar,
parece que el mundo es de ellos,
no he visto tierra que les llame más
son niños del polvo, de la fruta y de las calles,
son polvos de estrellas.
Sus ojos brillan cuando juegan
y cuando lloran, más.
Ojala siempre sonrían
con esos dientes tan blancos,
ojalá siempre jueguen con esa vitalidad.
Ojalá siempre fuesen niños
y que la luz de las estrellas
no les haga entristecer mirando más allá.

CHOCLOS.
LLUVIAS.
INUNDACIONES.
VERDE.
MÁS VERDE.
GUAYABAS.
COGER GUAYABAS.
COMER GUAYABAS.
TIRARSE GUAYABAS.
COLUMPIARSE MÁS DURO.
RISAS, GOLPES,
ACERCAMIENTOS.
TODOS TREPAN PARA COGER GUAYABAS.
SON LOS NIÑOS DE LAS GUAYABAS.

miércoles, 8 de abril de 2015

Una luz

Y de repente vió una luz. Un agujero de luz, un foco, un resplandor. Una luz que no concordaba en aquel lugar. Lo observaba fijamente sin saber de dónde provenía, pero sin dudas, sin preguntas. Aquella luz había aparecido en el preciso lugar al que él miraba. En el preciso momento en el que él dirigió su mirada allí. No sabía si el lugar y el momento le eligieron a él, o él lo supo, y por ese motivo miro. Pero no buscaba respuestas. Solo observaba mientras esa luz le llenaba de tranquilidad, de emoción, de paz. Y de repente, desapareció, sin avisar. Pero no sintió tristeza, se quedó disfrutando con la sensación de poesía q había dejado aquella luz en su mente. Como un dulce rasguño entre lo real y lo soñado.

A la noche siguiente, mientras volaba su mente tumbado en la cama, aquella misma luz apareció de nuevo, pero esta vez su llegada vino acompañada de una ola de miedo y preguntas. ¿Sera una puerta? ¿Una luz divina? ¿Un ojo observador? Y de repente se levantó. Todas las dudas se disiparon bajo un paño de certeza, el conocimiento de que tenía q levantarse era tan fuerte como si siempre hubiese estado ahí. Camino hasta la luz, como si la conociera, como si la añorara, como si siempre hubiese sido suya. Y aquella luz le espero sin cambiar ni moverse, le espero con una quietud turbadora. Extendió sus brazos, introdujo sus manos en la luz y comenzó a estirar, estirar...y agrando sus límites, la fue haciendo poco a poco más extensa. Y a cambio aquella luz le respondió con más luz. Más y más luz. El estiro más y más sus brazos sin apartar sus ojos. Y en este acto comenzó a comprender. Sin preguntas ni dudas su sentido empezó a desvelarse ante él, dentro de él, alrededor de él. Y el comenzó a ser la razón de ese significado. Él se convirtió en humo, y este humo en luz. Y ya no había significados, ni limites, ni allí o aquí. Todo se hizo un todo más grande, más magnifico, más sólido y vaporoso. Y su mundo se expandió con él, y él expandió el mundo. Porque nunca le pareció suficiente, nunca lo entendió. Hasta ahora, que todo era luz, y esa era la única luz que él necesitaba.

"El mundo cambia en un instante y nacemos en un día"



Todos los grandes cambios se producen en instantes. Un pequeño instante alberga tanto potencial que explota de repente y ya nada es lo mismo que el instante anterior. Y tras cada explosión, seguimos viviendo, en ese mismo lugar que ya no es el mismo. ¿Y nosotros? ¿Somos lo mismo? Podemos pelear intentando ser lo mismo en ese lugar diferente, haciendo las mismas cosas, que muchas veces no sirvieron ni en el anterior lugar, menos en este. O podemos adaptarnos, cambiar. Si somos capaces de desafiar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro corazón siendo diferentes, volvamos loco al mundo antes que el mundo nos vuelva locos a nosotros. Nazcamos tantas veces como días, como instantes.