lunes, 16 de marzo de 2015

Qué bonito es sentirse una mujer libre


Qué bonito es sentirse una mujer libre.

“Ni Dios, ni patrón, ni marido.”

Ninguna religión culpabiliza mis deseos ni mis actos, no tengo esas cadenas.

Ningún hombre me hace sentir inferior en mi trabajo, ni limita mis posibilidades, ni me calla cuando creo que algo no está bien, tampoco tengo estas cadenas.

Ninguna pareja me hace sentir la mitad de persona, mi edad no es un reloj que me marca el momento de tener pareja o un hijo, no tengo estas cadenas.

Pero hay más cadenas con las que no tengo nada que ver.

La moda es un lastre, una capa tan superficial y antinatural que ha llegado a convertirse en una cadena pesada que supone la denigración de la belleza, la libertad y la realidad. 

Yo elijo que me pongo, que me pinto, que me quito, que enseño y que me tapo para sentirme bien, sentirme cómoda, sentirme bonita, sentirme yo misma. Estas elecciones no me hacen sentirme mal. Ni me llevan más tiempo que el necesario. Yo no tengo esas cadenas. 

No tenemos que aceptar nuestros kilos, nuestros pelos, nuestras estrías y nuestras marcas, no los debemos aceptar como una condena con la que tengo que aprender a vivir, características propias de la mujer dictadas condenas por esclavistas de nuestro sexo,  SON PARTE DE NUESTRA BELLEZA.

No tenemos que hacernos fotos con cara sensual, interesante, inteligente o fuerte: SOMOS SENSUALES, INTERESANTES, INTELIGENTES Y FUERTES. No tengo que demostrárselo a nadie con una foto.

Y aun así tengo cadenas… cadenas muy aferradas a normas y estereotipos sexistas de las que me cuesta deshacerme… pero de las que soy consciente y contra las que lucho a cada momento. YO DESATO MIS CADENAS.

2 comentarios: